Los falsos bodorrios y los derechos o torcidos ciudadanos en venta.
Agosto 13, 2009
La crisis produce situaciones límite en la economía de algunos hogares e individualmente en algunas personas. Por ello, se puede estar dispuesto a llegar a lo impensable, cuando la necesidad o necesidades arrecian. El olvidar ciertos límites es uno de ellos, como el traficar con uno mismo o incluso con pilares que sostienen el núcleo social humano, el matrimonio.
Los españoles estamos a la venta…algunos, otros no tenemos precio, por fortuna. Cientos de compatriotas se ofrecen para matrimonios de conveniencia a cambio de dinero.
Se llegan a pedir 6.000€ en los anuncios publicados en internet por casarse con un extranjero y regularizar así, mediante su unión, que no matrimonio ya que esto es una operación comercial, su situación en España o poder venirse a vivir aquí.
Quienes más recurren a este tipo de servicios de autoventa, suelen ser los más jóvenes, en el paro y sin ningún tipo de subsidio al que poder recurrir.
Antes, y para enfrentar situaciones de estrechez, había quien se ponía a fregar, pero eso también está copado por el sector inmigrante y a precio de saldo. Puedes vender esos objetos que el consumismo te hizo acumular en casa, pero apenas valen nada, en esta sociedad de consumo lo de 2º mano -o que tenga un mes de existencia- ya es viejo y no vale. Se ha llegado a ver la venta de la virginidad, algo que creo ya se hacía en prostíbulos, ahora se hace en internet, a la vista de todos. Siempre hubo quien recurrió a vender el cuerpo, prostituirse, pero ahora tu soltería es vendible también, todo parece ser vendible, hasta la nacionalidad ¡qué cosas!
Siempre pensé que había cosas que no tenían precio, pensé que la esclavitud ya no existía, pensé que había cosas que no se compraban…Pero resulta que las personas tienen precio y también se venden, que casarse, el si quiero, es comprable, y que tener patria es cuestión de pagar un precio o tener dinero para hacerlo.
También que hay quien vende derechos que sus padres se ganaron con sudor lágrimas- algunos con la vida-, hay quien cede espacio que es de todos, como si fuera propio, y a nadie tuviera que preguntar. Hay quien volvió del revés el sentido que tiene el matrimonio por un puñado de euros o un cambio de modas, olvidando para siempre cual es su valor, y cuánto verdaderamente vale o significa.
Y encima ahora, como todo es “casable” y esto se extiende a distintos gustos sexuales, a saber por donde más salen…Yo no entiendo como algo que compete al terreno de los sentimientos, se vuelve una transacción económica, como el que va al banco y pide un crédito vamos.
¿Habrá rebajas si la crisis continúa? ¿Ofertas de dos por uno? Ya puestos, podemos vender el país entero y con el dinero obtenido, trasladarnos a los países que vayan quedando desiertos con tantos papeles para todos, y el que, para tenerlos valga todo, hasta un falso bodorrio.
Carmen M. Padial.
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1 comentario para “Los falsos bodorrios y los derechos o torcidos ciudadanos en venta.”




















Los españoles estamos a la venta…algunos, otros no tenemos precio, por fortuna……………………………………….
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Me quedo con esta frase. Algunos no tenemos precio por más que nos ofrezcan porque nuestro precio es nuestra Tierra y esa no se compra. Se suda, se trabaja y se levanta pero no se compra ni se vende.
¡Ay! si aceptásemos las ofertas como hacen algunos vividores…….